Hoy es un homenaje a la figura del CHANGARÍN, desaparecida actualmente, que en mi infancia conoció su apogeo absoluto. Por lo menos en el Vea de la San Miguel, al que iba siempre de chiquita.
Hoy probé aplicar algo de lo que aprendí en un taller de textiles electrónicos. Iluminé los ojos de la mujer con leds que están cosidos con hilo conductivo a la alimentación.
Empezó el 2014, quién lo hubiera dicho. Y con el nuevo año renuevo la apuesta: otro mes en el que intentaré subir un trabajo cada día. Hoy 1 de enero subo el primero, un collage de pañolenci, a pesar de la humedad y el calor de esta ciudad sigo con este material.